Psicología deportiva: la visualización

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Imaginación y visualización

Mediante la imaginación podemos lograr resultados de aprendizaje muy buenos y útiles. Por lo tanto, hay situaciones en las que la imaginación puede sustituir al entrenamiento real como:

• Práctica de movimientos y rutinas
• Donde el entrenamiento real es difícil
• Imaginación sobre la consecución de metas
• Familiarización de situaciones en competición

Imaginación como sustitutivo en casos de:
1. Cansancio
2. Indisposición de equipamiento
3. Meteorología adversa
4. Lesiones
5. Falta de tiempo
6. Entrenamientos aburridos

Esto nos supone una serie de ventajas que complementan al entrenamiento real:
• Sustituto del entrenamiento físico
• Simulación mental de los problemas
• Simulación del logro de metas
• Descomposición mental de los componentes de la ejecución
• Control de los componentes fisiológicos
• Práctica para la focalización de la atención
• Análisis detallado de técnicas complejas
• Determinación de los puntos de concentración críticos
• Comparación con la ejecución real para determinar fallos en la técnica
• Práctica de afrontamiento de acontecimientos psicológicos como la ansiedad, el estrés o la falta de concentración
• Anticipación del dolor o del cansancio
• Perfeccionamiento de estrategias

Pero imaginar en el sentido que aquí se expone no es tan fácil. Se deben involucrar la mayor cantidad posible de aspectos asociados a la realidad. Para ello es útil seguir los siguientes consejos:

Para conseguir una imagen realista debemos implicar a las vías nerviosas adecuadas.

1. Debemos implicar a todos los receptores sensoriales en la imaginación:
-AUDICIÓN: Ambiente, llamadas de compañeros o del entrenador, del equipamiento (mancuernas, maquinas, …)
-VISIÓN: Backstage, escenario, situación en comparativas, compañeros, flashes, …)
-OLFATO: Sudor, olor del tinte, …
-TACTO: Sensación de los pies desnudos sobre la tarima, …
-GUSTO: Lo que fuera pertinente según el deporte (bebidas, batidos, etc.)
-KINESIA: Sensación de movimiento, contracciones, poses, …

A la hora de imaginar tanto podemos escoger la perspectiva de primera persona, especialmente cuando se trate de notar sensaciones, como de tercera persona, como un espectador como, por ejemplo, al querer revisar algún movimiento técnico o situación en un escenario o en una sala de entrenamiento.

2. Comienzo de una práctica suave para incrementar la dificultad según se avance:
-Empezamos con 5 minutos diarios al acostarse o al levantarse
-En niveles de élite se practica durante unos 15 minutos diarios
-En situaciones de pre-competición hay deportistas que practican hasta una hora
3. Deben incrementarse paulatinamente situaciones estresantes en los episodios imaginativos.
4. Debemos conseguir una sistematización de la imaginación, de manera que ciertas características de contenido entren directamente en la escena sin demasiado esfuerzo.
Cuando un deportista domina la técnica de la imaginación, notará un incremento en su rendimiento, sobre todo a la hora de solventar problemas que aparecen durante la competición. Estos problemas ya habrán sido abordados imaginativamente y se les habrá dado una solución imaginativa, por lo que su aparición no deberá ser causa de sorpresa.
Así mismo se debe practicar (aunque no en todos los deportes es posible) imaginación que nos permita visualizar una anticipación de la ejecución. Realiza lo que llamamos visualización, es decir, él se ve realizando una serie, o una pose o su propia coreografia, de forma que en el momento real sólo tiene que repetir lo que ha visualizado. Como ejemplo, los golfistas siguen imaginariamente el recorrido de la pelota con los ojos. Para ello se debe tener un buen dominio de las técnicas imaginativas para poder incorporar en la escena todos los elementos pertinentes. Es cuestión de práctica.

 

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Extraído de la Fuente: http://psicologiaeneldeporte.blogspot.com.es/
Gracias a Carlos García

 

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