Psicología deportiva: Miedo a perder

miedoPodríamos definir este concepto, el miedo a perder, como anticipar la posibilidad de no conseguir el éxito. Es un problema recurrente que condiciona muy negativamente la ejecución deportiva.

Dada una situación inicial del deportista (X),

debe ejecutar un proceso (P),

mediante el cual obtendrá un resultado (R)

y que éste puede proporcionar unas consecuencias positivas o negativas (+ si el resultado es satisfactorio y – si el resultado no es satisfactorio).

El problema sobreviene cuando el deportista anticipa las consecuencias antes de ejecutar el proceso (…)

Es tan inadecuado anticipar las consecuencias negativas como las positivas, puesto que en ambos casos la anticipación carga un programa emocional que contaminará la percepción y decisiones del deportista.

Por ejemplo, al anticipar la posibilidad de un resultado no satisfactorio y unas consecuencias negativas (voy a perder → miedo) se carga una programa de emoción negativa; por el contrario, anticipar la posibilidad de un buen resultado y unas consecuencias positivas (voy a ganar → euforia) se carga un programa de emoción positiva.

¿Qué pasa cuando cargamos un programa emocional? Pues que se contamina el proceso de cálculo aportándonos datos erróneos.

Veamos un ejemplo que todos hemos experimentado alguna vez: en un tiempo de espera largo (un aeropuerto, una consulta, una cita, …) es muy diferente la percepción que tenemos si estamos divirtiéndonos (emoción positiva) que el tiempo pasa rápido, o si estamos aburridos (emoción negativa) que el tiempo no pasa.

Las consecuencias que esto tiene para la ejecución deportiva es determinante.

¿Qué le puede ocurrir, por ejemplo, a un tenista que anticipa la posibilidad de perder o ganar antes del final del partido? Pues que si anticipa la posibilidad de perder cargará un programa negativo y llegará tarde a la posición de pegada, sus fallos principales serán bolas a la red y sus golpes quedarán cortos. En caso contrario, en que anticipe la posibilidad de ganar, la euforia hará que se precipite en coger posición y sus golpes tendrán tendencia a salir de fondo.

Así pues, la anticipación de las consecuencias antes de la ejecución contamina el proceso con una carga emocional.

¿Podemos hacer algo para evitar dicha contaminación?

Evidentemente centrarnos en el proceso de ejecución a través de un autodiálogo.

Ejemplos: “actívate más”, “aumenta frecuencia”, “mantente”, “mueve al rival”, “visualiza el viraje”, etc.

Por lo tanto, aprendamos a hablar con nosotros mismos de manera que el contenido de este autodiálogo nos proporcione información de cómo va la ejecución y si debemos realizar ajustes, confiando en que los cálculos no están contaminados por la distorsión emocional.

miedo

Gracias a Carlos García

Fuente: http://psicologiaeneldeporte.blogspot.com.es

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